Madrid, Spain
November 28, 2008
Source:
Fundación Antama
La Fundación del Món Rural
organizó un ciclo de jornadas sobre transgénicos desde el punto
de vista de la investigación, la comercialización y el debate
social.
“Los cultivos de transgénicos han aumentado un 12% a nivel
mundial entre 2006 y 2007", según indicó Jaime Costa, de la
Asociación Española de
Bioempresas (Asebio). Esta afirmación la realizó Costa como
uno de los ponentes de la jornada Organismos modificados
genéticamente: el debate político que ha cerrado el ciclo Los
OGM: ¿sabemos lo suficiente? Está organizado por la Fundación
del Mundo Rural (FMR). El acto tuvo lugar el día 21 en el
Instituto de Estudios Catalanes y ha reunido a varios ponentes
en una mesa redonda de debate, entre los que podíamos encontrar
opiniones favorables y contrarias a los organismos modificados
genéticamente.
Por su parte, Cinta Barrachina, de la OCUC, afirmó que su
organización, aunque está abierta a todo tipo de información,
muestra un rechazo hacia los organismos modificados
genéticamente, no ya tanto por motivos de efectos en la salud o
el medio ambiente como por los efectos socioeconómicos que
consideran que tienen.
Jaime Costa citó el continuo crecimiento de los cultivos
transgénicos y la apuesta de muchos productores de diferentes
países como uno de los puntos a favor de este sistema de mejora
genética y recordó que en Europa hay un cuidadoso sistema de
control sobre los posibles efectos ambientales y sobre la salud
que asegura que las variedades actualmente en el mercado no
suponen ningún peligro. También resaltó los beneficios que desde
su punto de vista tienen los organismos modificados
genéticamente, ya que reducen el número de pesticidas aplicados
a los cultivos en 285,7 millones de kg y las emisiones de CO2 en
14,7 millones de tm en los últimos diez años.
Por su parte, Robert Jaimejuan, de la Asociación campesina JARC,
reclamó el derecho del agricultor a decidir qué tipo de cultivo
quiere plantar y destacó que no se han demostrado aún que los
OMG tengan efectos negativos. Afirmó que los transgénicos
suponen una ventaja para el agricultor para aumentar la
producción, reducir los costes y ser resistente de manera
eficaz, en el caso concreto del maíz, la plaga de taladradores.
También se mostró favorable a una normativa de coexistencia que
garantice el derecho del agricultor a cultivar producción
modificada genéticamente, ecológica o convencional.
El periodista José Luis Gallego resaltó la importancia de los
medios de comunicación a la hora de explicar qué son los
transgénicos, qué implican, qué efectos tienen sobre la salud y
el medio para garantizar que la pluralidad de discursos sociales
que se dan estén reflejados.
Por su parte, Mónica Ros de ASFAC, resaltó que los estándares de
seguridad son altos en la Unión Europea y explicó que el de los
piensos fabricados con soja, que se puede comercializar pero no
cultivarse en España, y maíz es uno de los sectores con mayor
presencia de transgénicos. En este ámbito, además, hay una
creciente dependencia del exterior ya que gran parte se importa
porque Cataluña es deficitaria en la producción de materia prima
para la elaboración de piensos. "Sólo un 5% de los piensos que
llegan al puerto de Barcelona contienen menos de un 0,9% de
contenido en OMG", afirmó Ros. |
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